lunes, 26 de enero de 2015

QUÉ QUIERO... QUÉ TENGO????

Esta semana vamos a continuar abordando la intervención en teoría de la mente”… ya os contamos cómo comenzar en este ámbito con los chicos que tienen dificultades (TEA, TEL). Si recordáis, os mostramos como abordar las perspectivas perceptivas y os propusimos actividades también para llegar a la experimentación-comprensión de las  vías de acceso al conocimiento.

Lo siguiente que vamos a abordar sería la relación entre nociones mentalistas (deseos y creencias -erróneas o no- ) y las emociones que pueden generarse a partir de ellas.

Estos conceptos son bastante invisibles para las personas con TEA así que a través de la intervención trataremos de hacerlos visibles”… con el fin de favorecer su comprensión. ¿Por qué es importante trabajar sobre estos aspectos? Porque nuestro mundo social, el comportamiento de otras personas, se explica, se comprende  y se anticipa teniendo en cuenta de forma casi permanente esta información en los demás

Las ideas que aquí os sugerimos surgen a partir de la propuesta de actividades que se refleja en el libro Enseñar a los niños autistas a comprender a los demás. Guía práctica para
educadores. Howlin, P.; Baron-Cohen, S.; Hadwin, J. (2008). Ed.CEAC. Ante las dificultades de comprensión que en el formato ficha que se plantea en este material tenían algunos chicos, comenzamos a pensar cómo hacerlo más claro.
Para ello elaboramos un material visual que nos ayudaba tanto a la hora de plantear la tarea como en el momento en el que el niño tenía que responder a las preguntas que le hacíamos.

Comenzamos abordando la relación entre deseo, realidad y emoción. Partimos con un muñeco en el que señalamos de forma diferenciada sus deseos (que se ubican en el corazón), la realidad (en la mano) y las emociones (que se reflejan en el rostro del muñeco, siendo de quita y pon, y donde le planteamos dos alternativas al niño contento vs triste).



Planteamos situaciones de dos tipos: en una el deseo se cumple y en otras, no se cumple.
Veamos un ejemplo, es importante tener en cuenta que mientras la explicamos, vamos colocando los elementos sobre el muñeco.
  “María (este podría ser el nombre del muñeco que le presentamos) quiere un pastel (DESEO) -colocamos esto en el corazón-

Y su mamá le da una plátano (REALIDAD)-colocamos esto en la mano- o le da magdalena

¿cómo está María? (EMOCIÓN)

Lo primero que pretendemos es que el niño se dé cuenta de cual es la reacción emocional del personaje frente a su deseo cumplido o no cumplido. La respuesta que esperamos del niño es TRISTE o  CONTENTO (le estamos dando las opciones visualmente para que elija y la ponga en la cara del muñeco y esto puede acompañarlo con lenguaje).

Ahora la siguiente pregunta ¿Y POR QUÉ ESTÁ TRISTE/CONTENTO? es la que busca que el niño justifique esta respuesta sobre la emoción, y en la que ha de incluir el elemento mentalista (deseo) y lo que ha sucedido en la realidad. Buscamos que el niño nos diga algo así como la niña está triste porque quería pan con chocolate y su mamá le ha dado una pera o la niña está contenta porque quería pan con chocolate y su madre le ha dado pan con chocolate.

Al principio, nosotros se lo contamos TODO (planteamiento de la situación + pregunta-respuesta 1 y pregunta-respuesta 2 ) a modo de cuento, apoyándonos en lo visual al contarle la situación y al responder  a las preguntas. Con este apoyo visual que señalamos en el momento apropiado, podemos ir retirándonos progresivamente hasta que fuera capaz de hacerlo de manera autónoma.



Inicialmente, vamos a usar una estructura muy parecida (siempre es mam
á o papá el que nos da algo que puede coincidir o no con nuestro deseo). Los objetivos que nos marcamos con los chicos en estas situaciones son dos
-     por un lado que el niño sepa anticipar la emoción resultante (en función de si se ha cumplido o no su deseo
-     por otro lado, que sepa justificarla. Para ello, necesitaremos usar una estructura lingüística de cierta longitud, así que el niño tiene que tener cierto nivel de desarrollo del lenguaje (ser capaz de hacer frases de más de cuatro elementos, por daros un criterio)

Una vez que sea capaz de realizar esta tarea, podremos generalizarla a diferentes situaciones, saliéndonos de esta estructura general y aprovechando otras situaciones sociales (por ejemplo, lo que quiere que le traigan los reyes magos y lo que le traen, o va al zoo a ver unos animales y se encuentra con otros o con los que espera... etc.) vuestra creatividad seguro que genera cientos de situaciones diversas ¡¡¡¡ CONTÁDNOSLAS!!!!!



En ocasiones, a los niños les puede costar la diferencia entre lo que deseo y lo que tengo. Cuando nos hemos encontrado con esta dificultad, parece que convertir en tridimensional lo que tengo ha servido para que pudiera discriminar entre algo no real (el deseo) y algo real.



El último paso, cuando daríamos por adquiridos estos objetivos, sería cuando planteándole al niño una situación con este esquema pero totalmente novedosa, (contándosela únicamente de forma oral y prescindiendo de los apoyos visuales) sea capaz de resolverla sin dificultad.

Os recomendamos utilizar elementos que coincidan con las preferencias del niño para favorecer su comprensión- y que sean claramente opuestos (en general, mi respuesta emocional no cambiará si me dan un coche o un camión, pero sí si me dan un coche o una piedra)

"El Equipo de Trasteando "queremos" que os leais la entrada, y si habeis llegado hasta aquí, así habrá sido y estaremos muy contentos".... Gracias...;-))))
Hasta la próxima...


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