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viernes, 1 de diciembre de 2017

Estrujando historias (Historias temporales)

Normalmente en nuestras entradas hablamos de un objetivo y de ejemplos de actividades para trabajarlo, en esta entrada lo vamos a hacer al revés, porque  va dedicada a una actividad que creemos muy útil para abordar diversos objetivos. Y esta completísima actividad es la de historias o secuencias  temporales.
En la entrada “cocodrilo, bote, cocodrilo, bote…” ya hablábamos de ellas y dábamos algunas pinceladas sobre cómo aprovecharlas para otras tareas. Y esto es lo que queremos ampliar,  porque es una actividad a la que podemos sacar  mucho partido y nos ayuda a trabajar y conseguir algo primordial como es la generalización de aprendizajes.  
Varios de esos objetivos ya los explicábamos en la entrada “Hagamos como si…”  y estaban dentro del juego simbólico (la integración y la planificación), pero hay muchos más:

      Estructuración  y narración:

Después de ordenar una secuencia temporal, es un buen momento para que nuestro chico la cuente. Para eso, le daremos apoyos, primero (si es necesario) construimos la frase que acompaña a cada viñeta tal y como os contábamos en la entrada “Hablando,pasemos el día hablando” (primero le ayudamos a montar la frase con los pictos y más adelante dejaremos que la monte solo), ajustándonos siempre al nivel de estructuración de cada chico. Además, entre cada viñeta, podemos poner un apoyo visual, como una flecha, que será el recordatorio para introducir el nexo de unión. Nosotros solemos decir “después”. A parte del apoyo visual, también podemos apoyar con el signo para que el chico lo nombre. Como todo apoyo, más adelante,  habrá que retirarlo, de modo que nos narre la historia sin el apoyo visual de las frases y sin las flechas, y, como siguiente paso, debería contarnos la historia sin las viñetas.





         Responder a preguntas:

Una vez trabajada de forma estructurada la respuesta a preguntas ( un, dos, tres... responda otra vez), se puede generalizar su aprendizaje usando una historia temporal que nos dé pie a hacer tipos de preguntas diferentes. 


"¿De qué color son las flores?¿Cuantos niños hay?¿Dónde ponen las flores?..."

·         Emociones y estados físicos:
Una vez más, usaremos la actividad para generalizar aprendizajes. Si nuestro chico ya reconoce las emociones (básicas o complejas) y estados físicos, podemos encontrar multitud de historias en las que pueda decirnos cómo se siente y por qué. En este caso os recomendamos la colección “Dime por qué” de Gloria López Garzón de la Editorial GEU.
"El niño está triste porque se ha caído" 

También podéis echarle imaginación y crear vuestras propias viñetas.
                    
"La niña está contenta porque ha ganado la carrera"



·         Teoría de la mente:
Una forma de generalizar la comprensión de las vías de acceso al conocimiento es la de usar distintas historias temporales en las que comprobaremos si realmente ha interiorizado ese aprendizaje. Veamos un ejemplo:


Después de narrar esta historia podemos hacer preguntas buscando si ha captado las nociones mentalistas:
- “¿Por qué se ha mojado la niña?” –“Porque el niño ha abierto el grifo”
-“¿Sabía el niño que estaba ahí la niña?”- “no”
-¿Por qué no sabía que la niña estaba ahí?- “Porque no la ha visto” “porque estaba de espaldas”… 
-“¿Quería el niño mojar a la niña?”-“no”
Además es una tarea muy útil para trabajar la capacidad de atribuir intenciones y pensamientos a otras personas si sabemos elegir las historias adecuadas.
Tomando la misma historia como referente vamos trabajando sobre las intenciones que tienen los niños, qué quiere hacer el niño, para qué abre el grifo, que va a hacer la niña, para qué coloca la toalla en el suelo…
Podemos valernos de este tipo de historias para trabajar la comprensión de los símbolos que se usan para representar gráficamente estados mentales y conversaciones. Si nos fijamos en la siguiente historia podemos ver que hay bocadillos de pensar y de hablar, podemos aprovechar para diferenciarlos y comprender  a que situaciones corresponde cada uno de ellos:


Si nos fijamos en la primera viñeta veremos que el niño está pensando, porque si hablara las niñas le podrían escuchar y ya no podría asustarlas. 
Os recomendamos para todos estos objetivos de Teoría de la mente los libros “En la mente 1 y 2” de Marc Monfort e Isabelle Monfort Juárez de Entha Ediciones y las secuencias de la marca Schubi llamadas “Y después ¿qué?”.

·          Inferencias del lenguaje – Función conversacional - Lectura comprensiva
Estas historias tipo comic nos ayudarán a trabajar a nivel comprensión las inferencias del lenguaje.  Fijándose en la situación que se da en la secuencia, el chico puede poner los distintos bocadillos (usaríamos bocadillos recortables), eligiendo dónde encaja cada comentario o pensamiento y  a qué  personaje corresponde.
A nivel expresivo trabajaríamos la función conversacional.  Se trata de plasmar lo que dicen o piensan los personajes de las historias. Una manera de hacerlo sería que nosotros expresáramos lo que dice uno de los personajes y nuestro chico propusiera los comentarios de otro personaje, así se crearía un diálogo. 
 Hay chicos que simplemente precisarán que le hagamos preguntas para conseguir ese  diálogo y en otras ocasiones quizás necesiten opciones.
 En todas estas actividades en las que usamos bocadillos también se estará abordando la lectura comprensiva. Pero hay otra forma de trabajarla valiéndonos de una secuencia: describiremos lo que ocurre en cada viñeta y el chico tiene que emparejar la imagen con el texto; en un primer momento presentaremos el mismo número de   tarjetas con texto que de viñetas pero, más adelante, podemos complicar la tarea poniendo alguna trampilla (una frase que no pega).

·         Juego de Roles:
Al igual que representábamos las secuencias temporales con muñecos, también podemos enseñar a representarlas siendo nosotros los personajes, como si fuéramos actores. Esto es muy útil para que nuestro chico aprenda a mantener una postura corporal adecuada a la hora de comunicarse, usar gestos, vivenciar y experimentar las vías de acceso al conocimiento (si en la historia el niño está de espaldas y no ve que lo que el otro hace, en la representación nuestro chico estará de espaldas y no lo verá), establecer un diálogo y después representarlo. Una vez representada la historia es interesante intercambiarse los personajes.

·         Imaginación:
Una forma interesante para empezar a trabajar la función imaginativa con las secuencias temporales es la de poner nombres a los personajes. Más adelante, o si el chico hace esto sin problemas, puede imaginar cómo continuará la historia (podemos apoyarlo introduciendo una tarjeta en blanco) o diferentes finales, para esto le podemos apoyar mediante preguntas o con opciones para que él vaya eligiendo. Y así poco a poco pueden ir surgiendo detalles espontáneos.


Muchas de las imágenes que usamos las encontramos “libres” por internet, otras ya os las hemos nombrado y, además, os recomendamos las secuencias de la marca Akros (las tienen en fotos y dibujos) y los “Ejercicios temporales” de la Editorial CEPE, S.A.

Esperamos que os hayan entrado ganas de trabajar con esta actividad y que os animéis a sacarle todo el jugo (estrujándola).

miércoles, 16 de marzo de 2016

Pienso, luego...gano!!! (Teoría de la mente y juego)

Volvamos a hablar de la teoría de la mente.

Esta habilidad relacionada con la comprensión de los propios estados mentales y los de los demás, ya la hemos abordado en diferentes entradas. Haciendo un breve resumen, compartíamos con vosotros ideas para abordar esta competencia, empezamos haciéndonos la pregunta ¿Y por qué lo sabes?, siguiendo con ¿Tú qué ves? , para posteriormente continuar con ¿Qué quiero…qué tengo? Y lo habíamos dejado en Quiero…pienso…tengo.

Llegados a este punto, hablamos de generalizar esta competencia a diferentes materiales y vivencias en los que hacer visibles los pensamientos e intenciones de personajes o personas. Y una forma de generalizarla es a través de los juegos, ya que está muy presente en todos ellos.

A veces nos pasa que nos ponemos a jugar con nuestros chicos y chicas, y detectamos que parecen no entender las normas o la esencia del juego, aún cuando estás normas están especificadas gráficamente por pasos con pictogramas o apoyos visuales. Entonces nos damos cuenta de que la dificultad no estriba tanto en la comprensión de las normas sino en las habilidades de la teoría de la mente.

Suele plantearse este aspecto del juego cuando empezamos a incorporar estrategias para ganar. Estas estrategias pueden ser sencillas, como por ejemplo tirar del palito que más monos tenga en los "Monos Locos", andar cuando no me ven y pararme cuando se dan la vuelta en "Pollito inglés" o seguir diciendo casillas alrededor de la que me han dicho "tocado" hasta hundir el barco en "Hundir la flota" con los más mayores. Pero pueden estar más ligadas a las jugadas del adversario, y es donde aparece la teoría de la mente. Esta habilidad resulta necesaria entonces para comprender y seguir las normas, y por ello es necesario que esté adquirida antes de exponer a nuestros chavales a jugar a este tipo de juegos.

Veamos algunos ejemplos de juegos en los que la teoría de la mente está presente...

* ESCONDITE. Este es un ejemplo claro, donde un chico sin habilidades en teoría de la mente es probable que se "esconda" en sitios donde claramente es visto por los demás o siempre en el mismo sitio. Aquí debería tener claro que tiene que esconderse en un lugar protegido donde claramente no le vea quién se la pique y que cada vez ha de elegir un sitio diferente.
"Seguro que no me encuentran..."

"No se me ve nada..."

"Aquí paso desapercibido..."

"Si yo no te veo, tú a mí tampoco..."

* ZAPATILLA POR DETRÁS. El que se la pica poniendo la zapatilla detrás de un compañero, debe tener en cuenta que los demás no pueden ver dónde la coloca, así como los demás no pueden mirar dónde está la zapatilla hasta que no se diga "¡ya!".

* POLLITO INGLÉS. Aquí la teoría de la mente aparece al tener que respetar la norma de moverse cuando no nos ven y pararnos cuando nos ven para llegar el primero a tocar la pared.






* VEO,VEO. Se trata de dar indicios de algo que estamos viendo, la letra por la que empieza o de qué color es, y la otra persona tiene que adivinar de qué se trata. Se pueden ir dando pistas diciendo "frío, frío" haciendo una inferencia sobre que está lejos de lo que acaba de decir, o "caliente, caliente" cuando está cercano a lo que acaba de decir.

* EL REY DEL SILENCIO/GALLINITA CIEGA. Al que le toca ser rey tiene los ojos tapados sentado en el suelo con un objeto por detrás, y tiene que escuchar atento cuando se acercan los demás intentando coger el objeto, para intentar cogerlos. Los demás tienen que intentar hacer el mínimo ruido posible para no ser descubiertos por el rey. En la Gallinita ciega se trata de adivinar quién es alguien que ha tocado a través del tacto y todos los demás tienen que permanecer en silencio.

* ADIVINA EL SONIDO. Con los ojos tapados, se trata de adivinar qué es lo que hace sonar el otro, sin que éste le diga lo que es. Pueden ser sonidos de animales u objetos.

* TRES EN RAYA. La teoría de la mente aparece aquí a la hora de tener en cuenta las posibles jugadas que el otro puede hacer para entorpecerlas y/o poder ganarle. Una chica sin teoría de la mente desarrollada pone sus fichas al azar, sin tener en cuenta las jugadas del otro.

* ¿QUIÉN ES QUIÉN? En este juego, cada jugador tiene que ocultar la carta que le ha tocado para que el adversario no la vea. Se trata de ir haciendo preguntas para adivinar el personaje que le ha tocado al otro, haciendo preguntas cuya respuesta sólo pueda ser sí o no. Estas preguntas deben ser lo más concretas posibles para ir eliminando personajes según cualidades concretas.
Está claro que ya sabes quién es...
Game Over
Ohh... se acabó el juego!

* JUEGOS DE EQUILIBRIOS (tortuga, canguro...) - En estos juegos, hay piezas de diferentes peso y tamaño, y una estrategia mentalista consistiría en colocar antes que nuestro adversario las piezas más pequeñas o que menos pesan para complicarle las jugadas al otro.


Equilibrio según tamaños y pesos
"Error...he cogido el grande"






"Cojo el más complicado de colgar, habiendo otros más sencillos"

* DOMINÓ. Comenzamos jugando al dominó con las fichas al descubierto, como adaptación del juego para hacerlo más fácil. Tendríamos que tener en cuenta las fichas que tiene el otro, ya que las podemos ver, para no facilitarle las posibles jugadas que pueda hacer con las fichas que tiene. Por ejemplo, si le queda sólo una ficha y vemos que tiene un pato y coche (dominó de imágenes), yo debería ponerle una ficha diferente a pato y coche para que no ganase en la siguiente jugada.

* ADIVINA QUIÉN/QUÉ SOY . Este juego consiste en que cada uno coge una carta (animal, personaje, cosa...) y, sin verla, se la tiene que colocar en la frente y hacer preguntas sobre las características que pueda tener su animal/personaje/cosa para adivinar quién o qué le ha tocado ser. Cada jugador/a tiene que tener claro que no puede ver su propia carta, y los demás deben respetar no decir de qué animal/cosa/persona se trata, sólo responder sí o no a las preguntas que cada uno hace.


"NO PUEDES MIRARLO ANTES DE PONÉRTELO!!"
Error... hago preguntas sobre el que veo y no sobre el mío
"Me chivo de tu personaje"

* JUEGOS DE CARTAS. Cualquier juego de cartas, implica que los otros jugadores no pueden ver las cartas que me han tocado y viceversa. (Asimismo, si sólo son dos jugadores, llega un momento en que puedes deducir las cartas que le quedan a tu adversario teniendo en cuenta las cartas que ya han salido...).

*GESTOS. Haciendo sólo gestos, los demás tienen que adivinar lo que estamos haciendo. Pueden ser acciones, animales, instrumentos musicales, deportes, útiles de aseo, profesiones...etc.

Estos son sólo unos ejemplos de todos los juegos que hay relacionados con la teoría de la mente. Seguro que vosotros/as nos aportáis otros muchos!!!
Os esperamos impacientes, trasteadores!!

martes, 3 de marzo de 2015

Quiero...pienso...tengo... (Teoría de la mente)

Vamos a continuar hablando sobre teoría de la mente, esa capacidad de atribuir pensamientos e intenciones a otras personas, con la que es habitual que nuestr@s chic@s tengan dificultades, como ya os desgranamos en una primera entrada relacionada con la "caja sorpresa".

En otras entradas, hilamos la anterior dando ideas para seguir trabajando este aspecto social a través de las diferentes perspectivas perceptivas en "¿Tú qué ves?", y más adelante, vimos cómo anticipar la relación entre deseo, cumplido o no, y la emoción que provoca lo que tenemos realmente, en "¿Qué quiero...qué tengo?". Antes de continuar, os recordamos que si tenéis cualquier duda en estos pasos anteriores, no dudéis en escribirnos, ya sea a través de comentarios en el blog o en nuestra página de Facebook.

Podemos continuar este camino de teoría de la mente introduciendo el pensamiento, la creencia sobre lo que ocurrirá en un momento posterior al actual, en la tarea comenzada en "¿Qué quiero...qué tengo?", abordando la relación entre nociones mentalistas (deseos y creencias, erróneas o no) y las emociones que se generan a partir de ellas.

Trabajamos con el mismo material que os enseñamos en aquella entrada, la muñeca sobre la que destacamos el corazón para poner sobre él lo que “quiere”, una boca en blanco para poder modificar su emoción, y un espacio en la mano para poner sobre ella lo que “tiene”. Ahora añadimos el nuevo elemento, el pensamiento, que simbólicamente sale de su cabeza con un “bocadillo” o globo de pensamiento típico de los cómics. 


Para abordar esta nueva situación, planteamos dos pasos:

Paso 1- Analizar la emoción que provoca el pensamiento relacionado con el deseo, justificándola después, esto es, por ejemplo, “Quiere un helado, piensa que tendrá un helado – está contento; Está contento porque quiere un helado y piensa que tendrá un helado”.


Paso 2-Analizar la emoción que provoca lo que realmente tiene o consigue relacionado con lo que desea/deseaba (sin tener en cuenta ya el pensamiento), que siguiendo con el ejemplo podría ser “quiere un helado y le compran fruta – está triste; Está triste porque quería un helado y le han comprado fruta”.

Por ejemplo en este segundo paso: Primero formulamos lo que quiere, “quiere un helado”, y lo que obtiene al final, “y le dan fruta”, y le preguntamos al chic@, “¿cómo está?”, a lo que esperamos que responda “triste”. Después, le preguntamos “¿por qué está triste?”, a lo que esperamos que nos conteste “porque quería un helado y le dan fruta”, para finalmente estructurar la frase completa “está triste porque quería un helado y le dan fruta”. Teniendo en cuenta que al principio le daremos todos los apoyos necesarios para ir retirándolos según vayan comprendiendo la actividad.

Nos suele pasar que, al principio, quieren meter en esta justificación el pensamiento (“está triste porque quería.... y pensaba...y tiene...”), por eso es importante que seamos nosotros quienes les demos el modelo correcto antes de que ellos se lancen por sí mismos, para que aprendan del modelo, y una vez que lo “pillen”, dejar que sean ellos los que vayan elaborando la frase de justificación.

A su vez, dentro de esos dos pasos, pueden darse varias situaciones:

Dentro del paso 1...
Situación 1. (Deseo = creencia = feliz/content@)
Partimos de lo que desea, por ejemplo “quiere un helado”, y lo comparamos con lo que piensa, por ejemplo “piensa que le van a comprar un helado”. Este pensamiento genera una emoción antes de llegar a tener lo que desea, por tanto, hacemos una parada y preguntamos, “¿cómo está?”. Quizá para nosotros es evidente, está content@ porque su deseo coincide con su pensamiento , pero esto no es tan fácil para l@s chic@s, y por eso lo desmenuzamos, y le damos toda la ayuda necesaria hasta que comprendan la dinámica de la actividad. 

Situación 2.  (Deseo diferente a creencia = triste/enfadado)
Ocurre algo diferente si el deseo no coincide con la creencia, es decir, quiere una cosa y piensa que tendrá otra. Entonces la emoción que surge es tristeza o enfado (aunque nosotros trabajamos sólo con la tristeza, si el chic@ prefiere usar enfadado de forma espontánea, lo aceptamos). Por ejemplo, “quiere unos cromos y piensa que le comprarán gominolas”. 

Dentro del paso 2...
Situación 1.  (Deseo = realidad = feliz/content@)
Retirando el apoyo visual del globo de pensamiento, el siguiente paso es comprobar qué es lo que tenemos u obtenemos realmente, qué pasa cuándo nos damos cuenta de la realidad. Este momento es crítico, y debemos anticiparnos como os hemos comentado más arriba, para evitar que l@s chic@s introduzcan el pensamiento a la hora de justificar la emoción que provoca esta realidad, dando el modelo adecuado.
Puede pasar que la realidad coincida con el deseo y, por tanto, estar content@ o feliz, “quiero un coche y tengo un coche – estoy contento – estoy contento PORQUE QUIERO un coche Y TENGO un coche”, dejando a un lado el pensamiento, por lo que es importante haber retirado el apoyo del globo de pensamiento antes de abordar la realidad. 


Situación 2. (Deseo diferente a realidad = triste/enfadado)
Como ocurría en el paso anterior, también puede darse que la realidad no coincida con el deseo y, por tanto, estar tristes o enfadados por no tener lo que querías, “quiero un coche y tengo un osito– estoy triste  - estoy triste porque QUIERO un coche Y TENGO un osito”.


Para facilitar la comprensión, hay chic@s a los que les ayuda hacerlo de forma manipulativa con muñecos y elementos en tres dimensiones, como os explicamos en "¿Qué quiero...qué tengo?", aunque el globo de pensamiento lo podemos añadir igualmente como un apoyo visual en papel. Todo lo que se os ocurra puede valer!!!! 

Una vez llegados a este punto, cuando l@s chic@s han adquirido tanto estos pasos como los anteriores, es importante generalizarlo a otros materiales como secuencias temporales con nociones mentalistas, cuentos, vivencias propias... en los que haríamos visibles los pensamientos e intenciones de los personajes o protagonistas. Estas generalizaciones las veremos más en profundidad en próximas entradas...
Historias de Papá Moll

Historias de Schubi
Hasta aquí, una nueva actividad de teoría de la mente, desmenuzando el pensamiento de los demás pasito a paso. Deseamos que os sea útil y creemos que así será!!!!
BUENA SEMANA!!!

lunes, 26 de enero de 2015

QUÉ QUIERO... QUÉ TENGO???? (Teoría de la mente)

Esta semana vamos a continuar abordando la intervención en teoría de la mente”… ya os contamos cómo comenzar en este ámbito con los chicos que tienen dificultades (TEA, TEL). Si recordáis, os mostramos como abordar las perspectivas perceptivas y os propusimos actividades también para llegar a la experimentación-comprensión de las  vías de acceso al conocimiento.

Lo siguiente que vamos a abordar sería la relación entre nociones mentalistas (deseos y creencias -erróneas o no- ) y las emociones que pueden generarse a partir de ellas.

Estos conceptos son bastante invisibles para las personas con TEA así que a través de la intervención trataremos de hacerlos visibles”… con el fin de favorecer su comprensión. ¿Por qué es importante trabajar sobre estos aspectos? Porque nuestro mundo social, el comportamiento de otras personas, se explica, se comprende  y se anticipa teniendo en cuenta de forma casi permanente esta información en los demás

Las ideas que aquí os sugerimos surgen a partir de la propuesta de actividades que se refleja en el libro Enseñar a los niños autistas a comprender a los demás. Guía práctica para
educadores. Howlin, P.; Baron-Cohen, S.; Hadwin, J. (2008). Ed.CEAC. Ante las dificultades de comprensión que en el formato ficha que se plantea en este material tenían algunos chicos, comenzamos a pensar cómo hacerlo más claro.
Para ello elaboramos un material visual que nos ayudaba tanto a la hora de plantear la tarea como en el momento en el que el niño tenía que responder a las preguntas que le hacíamos.

Comenzamos abordando la relación entre deseo, realidad y emoción. Partimos con un muñeco en el que señalamos de forma diferenciada sus deseos (que se ubican en el corazón), la realidad (en la mano) y las emociones (que se reflejan en el rostro del muñeco, siendo de quita y pon, y donde le planteamos dos alternativas al niño contento vs triste).



Planteamos situaciones de dos tipos: en una el deseo se cumple y en otras, no se cumple.
Veamos un ejemplo, es importante tener en cuenta que mientras la explicamos, vamos colocando los elementos sobre el muñeco.
  “María (este podría ser el nombre del muñeco que le presentamos) quiere un pastel (DESEO) -colocamos esto en el corazón-

Y su mamá le da una plátano (REALIDAD)-colocamos esto en la mano- o le da magdalena

¿cómo está María? (EMOCIÓN)

Lo primero que pretendemos es que el niño se dé cuenta de cual es la reacción emocional del personaje frente a su deseo cumplido o no cumplido. La respuesta que esperamos del niño es TRISTE o  CONTENTO (le estamos dando las opciones visualmente para que elija y la ponga en la cara del muñeco y esto puede acompañarlo con lenguaje).

Ahora la siguiente pregunta ¿Y POR QUÉ ESTÁ TRISTE/CONTENTO? es la que busca que el niño justifique esta respuesta sobre la emoción, y en la que ha de incluir el elemento mentalista (deseo) y lo que ha sucedido en la realidad. Buscamos que el niño nos diga algo así como la niña está triste porque quería pan con chocolate y su mamá le ha dado una pera o la niña está contenta porque quería pan con chocolate y su madre le ha dado pan con chocolate.

Al principio, nosotros se lo contamos TODO (planteamiento de la situación + pregunta-respuesta 1 y pregunta-respuesta 2 ) a modo de cuento, apoyándonos en lo visual al contarle la situación y al responder  a las preguntas. Con este apoyo visual que señalamos en el momento apropiado, podemos ir retirándonos progresivamente hasta que fuera capaz de hacerlo de manera autónoma.



Inicialmente, vamos a usar una estructura muy parecida (siempre es mam
á o papá el que nos da algo que puede coincidir o no con nuestro deseo). Los objetivos que nos marcamos con los chicos en estas situaciones son dos
-     por un lado que el niño sepa anticipar la emoción resultante (en función de si se ha cumplido o no su deseo
-     por otro lado, que sepa justificarla. Para ello, necesitaremos usar una estructura lingüística de cierta longitud, así que el niño tiene que tener cierto nivel de desarrollo del lenguaje (ser capaz de hacer frases de más de cuatro elementos, por daros un criterio)

Una vez que sea capaz de realizar esta tarea, podremos generalizarla a diferentes situaciones, saliéndonos de esta estructura general y aprovechando otras situaciones sociales (por ejemplo, lo que quiere que le traigan los reyes magos y lo que le traen, o va al zoo a ver unos animales y se encuentra con otros o con los que espera... etc.) vuestra creatividad seguro que genera cientos de situaciones diversas ¡¡¡¡ CONTÁDNOSLAS!!!!!



En ocasiones, a los niños les puede costar la diferencia entre lo que deseo y lo que tengo. Cuando nos hemos encontrado con esta dificultad, parece que convertir en tridimensional lo que tengo ha servido para que pudiera discriminar entre algo no real (el deseo) y algo real.



El último paso, cuando daríamos por adquiridos estos objetivos, sería cuando planteándole al niño una situación con este esquema pero totalmente novedosa, (contándosela únicamente de forma oral y prescindiendo de los apoyos visuales) sea capaz de resolverla sin dificultad.

Os recomendamos utilizar elementos que coincidan con las preferencias del niño para favorecer su comprensión- y que sean claramente opuestos (en general, mi respuesta emocional no cambiará si me dan un coche o un camión, pero sí si me dan un coche o una piedra)

"El Equipo de Trasteando "queremos" que os leais la entrada, y si habeis llegado hasta aquí, así habrá sido y estaremos muy contentos".... Gracias...;-))))
Hasta la próxima...