jueves, 1 de diciembre de 2016

Disfrutando del momento

Muy buenas!!! de nuevo trasteando con todos vosotros. Una vez más, volvemos a retomar  el juego. Después de haber  realizado un amplio recorrido por los diferentes  tipos de juego,  nos pararemos en esta ocasión en el juego interactivo. Son los primeros pasos que niñ@ y terapeuta  damos juntos,  con el  fin de favorecer su implicación emocional. En una sesión de atención temprana es de gran importancia ofrecer inicialmente un espacio para ello, donde las propuestas sean diversas y sobre todo divertidas. Una vez que el niño disfruta de este momento, será la situación adecuada para reconducir  este  tipo de juego a otros objetivos. Os contamos cómo lo hacemos nosotros…
En un primer momento  será  interesante que nosotros sigamos  las propuestas, o caminos, que  los chicos  nos marcan a través de su propio juego. También la familia  servirá de gran ayuda para que nosotros conozcamos cada una de sus preferencias y así  poder aprovecharlas  y poco a poco ir ampliándolas. 
Cuando hayamos conseguido el vínculo emocional, imprescindible para nuestro trabajo posterior,  seremos nosotros quienes  propongamos  una serie de juegos que incluyan gestos , una rutina verbal y que sigan un patrón que se repite.
Esto consiste en realizar una actividad  agradable para el niño, de forma repetida y estableciendo así una rutina que más tarde interrumpiremos. Se trata de cantar las mismas canciones y juegos, más o menos con un mismo orden, para que el niño se las aprenda y en algún momento poder suspender( parar la canción o juego con la intención de que sea el chico el que demanda la continuación de los mismos), imitar los gestos  y pedir juegos y canciones.

Para lograr la implicación del niñ@ es importante tener en cuenta sus preferencias sensoriales. Habrá niños que disfruten con el movimiento y otros con cosquillan suaves. Será el momento de explorar y percibir cuáles son sus preferencias en este sentido.

Una vez que el niñ@ se compromete con nosotros en este tipo de actividades, pasa a ser especialmente importante, proporcionar una serie de gestos anticipatorios y diferenciados (cosquillitas,  hormiguitas, trote del caballito, curri-curri, aserrín aserrán, misino gatino…).
Se trata de que el niño se implique con nosotros  y de forma progresiva pida continuación y/o anticipe. Por ejemplo: Cuando hacemos un juego, podemos  empezar haciendo que pidan su continuación sólo tocándonos, mirándonos  o  emitiendo algún sonido o vocalización.
 No olvidéis que el objetivo principal es disfrutar y conectar con ellos, no convirtamos este momento en una situación de exigencia.  






Finalmente, realizaremos esperas estructuradas para que puedan  llegar a pedir,  a través de los diferentes gestos, los distintos juegos. Asimismo, para aquellos niños que no sean muy precisos en la ejecución de los diferentes gestos y para favorecer la capacidad de elegir podemos hacer uso de claves visuales.















        



Otro aspecto a considerar sería abordar la reciprocidad, haciendo que el niño haga el juego sobre nosotros.










Además para abordar la imitación podemos  cantar canciones con gestos fáciles y visibles y de la misma manera, al interrumpir la canción el niño podrá usarlos para pedir continuación. En el caso que el niño le cueste implicarse podemos ayudarle a través del apoyo físico. Es conveniente que los movimientos o gestos sean muy marcados y diferenciados. Para ello podremos utilizar  las canciones del Cantajuegos (“La Tetera” ,”Cosquillas” , “Popurrí de las manos”, “Arca de Noe “...) algunas otras como la “Casita guay”, especialmente sencilla, o canciones de toda la vida como la “Vaca Lechera”. 
Para mejorar aún más la capacidad de imitación podríamos usar canciones que nos permitan variar los gestos a imitar,  para que estos no sean memorizados ni aprendidos, y realmente estén imitando. Por ejemplo: Usando la canción de “si tú tienes muchas ganas de…” hoy nos tocamos la nariz y mañana aplaudimos, saltamos o nos peinamos...
También para aumentar la complejidad de la imitación , para aquellos chicos que son más activos, podremos usar canciones que nos permitan movernos por todo el espacio e imitar gestos que impliquen motricidad gruesa (correr, saltar, agacharnos , mover la cintura) por ejemplo: “Patos, pollos y gallinas”, “Los pajaritos“, “El uno es un soldado…”, etc…

Otro objetivo que podemos abordar es la imitación de actos con objetos  para esto podremos utilizar canciones como “Pim-pom”, “Así lavaba, así, así...“ (a estas canciones podemos meterle las acciones que queramos con sus objetos correspondientes), haciendo uso de objetos reales dentro de la canción que puede motivarles más y abrir así, una puerta  hacía el juego simbólico.
               





En ocasiones,  podemos encontrarnos con chicos que lo de estar sentado  frente a una persona cantándole una canción  en un principio ni fu, ni fa … y que  además le  “toqueteé“ todo el rato (cosquillitas, pedorretas,…) puede que no le motive o incluso producirle rechazo pero... no desesperéis!!!!. Es el momento de buscar algo que les encante. Quizás hacer la croqueta en una colchoneta, saltar en una cama elástica, hacer el molino con ellos en la cintura, saco de patatas o plantearles cosas desde lejos,  sin invadirles,  haciendo  uso  de todo el espacio, sin tener  que  permanecer todo el tiempo en el mismo sitio.

Y hasta aquí algunas sugerencias de actividades  enfocadas al juego, la diversión, la imitación, los gestos y las vocalizaciones,  que en momentos iniciales  se convierten en prioridad frente a otras actividades, ya que abren puertas a aspectos o dimensiones relevantes en la comunicación y la interacción social.
A pasarlo bien!!!!!




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