jueves, 1 de febrero de 2018

No hablo pero aprendo


Esta nueva entrada está dedicada al aprendizaje de algunos conceptos en niños no orales.
En nuestro trabajo diario,  es habitual a encontrarnos con niños/as sin lenguaje oral  o con una oralidad reducida,  que van adquiriendo poco a poco los objetivos que nos vamos  marcando y avanzan  en sus aprendizajes.
Cuando llegó el momento de afrontar objetivos que creíamos que obligatoriamente precisaban lenguaje oral,  y,  que hasta ese momento sólo habíamos afrontado con niños orales, comenzamos a plantearnos la posibilidad de que adaptando bien los materiales y teniendo muy claros los objetivos a trabajar podíamos conseguir su adquisición.
Poco a poco hemos ido creando una serie de materiales, de diferentes áreas, para ayudar a nuestros chicos a adquirir contenidos de mayor complejidad.
En el área social,  se nos planteó la duda de cómo continuar avanzando en el aprendizaje del mundo emocional. Algunos niños no orales adquirieron sin dificultad el reconocimiento de emociones básicas y nuestro siguiente objetivo era plantearles  la explicación entre las emociones y las situaciones (emoción-situación).
La dificultad que nos surgía no era tanto en ver la emoción si no en plantear apoyos para justificar dicha emoción dependiendo de la situación planteada.
Es por eso, que a partir de las tarjetas de situaciones que usábamos con los demás niños,  comenzamos a sacar diferentes opciones de posibles justificaciones, teniendo siempre en cuenta que debían existir dibujos para justificar, con matices muy concretos,  que hagan que el niño tenga que afinar mucho en la justificación y que, a nosotros,  nos permita comprobar bien que lo está comprendiendo.




Este mismo material podemos usarlo en dos niveles de dificultad distintos. Habrá niños que sean capaces de estructurar un poquito la justificación usando una tira-frase y otros que colocarán la emoción y justificación encima de la propia situación.


Situación-emoción justificando en tira-frase


Justificación más sencilla

También podemos trabajar los estados físicos usando un material totalmente visual. Para ello presentamos al niño, por ejemplo,  los pictos de arasaac, que corresponden a diferentes estados físicos (malito, cansancio, picor,…) y les ayudamos a relacionarlos con diferentes situaciones que les proponemos de forma visual y clara. Para comprobar que van asociando correctamente cada etiqueta a su picto correspondiente,  les pedimos al guardar la actividad que vayan metiendo, por ejemplo en un bote, el picto que nosotros nombramos (designación). Cuando el niño es capaz de realizar esta actividad sin apoyo es importante generalizar este aprendizaje a diferentes materiales (cuentos, otras láminas,…) para asegurarnos de su adquisición. Tras este paso incluimos al niño los pictos de los estados a su propia carpeta de comunicación y aprovechamos situaciones que surgen (está malito) para que empiecen a expresarlos sobre sus propias vivencias. El fin último que nos proponemos es que sean capaces de expresar lo que les pasa de forma espontánea.

Estados físicos


Dentro del área cognitiva, más concretamente en la habilidades matemáticas, también comenzaron a surgirnos dificultades con niños orales a la hora de contar y adquirir la noción de cantidad. Muchos de ellos nos sorprendían siendo capaces de contar y adquirir la cantidad del 1 al 5 pero encontrando problemas cuando intentábamos subir la cantidad.
Tras muchas reflexiones al respecto nos dimos cuenta que usaban su memoria visual más que la capacidad de contar para realizar actividades de conteo hasta números bajos (1 al 5).
Para poder seguir aumentando la cantidad,  comenzamos a usar un material que permitiera a los niños no orales contar cosas,  apoyándose de los números presentados de forma visual.
Es un material que nos está dando mucho resultado y que nos plantea nuevas reflexiones para poder llegar a adquirir las operaciones básicas, por ejemplo las sumas sin llevada.

Noción de cantidad

1º Ponemos la cantidad
2º Sumamos






























También hemos ido encontrando dificultades al abordar algunas actividades de comprensión oral, tanto en niños orales como no orales.
Al presentar a los niños actividades de comprensión de consignas sencillas orales, como por ejemplo,  colorea el árbol (teniendo que discriminar entre cuatro o cinco objetos diferentes) suelen realizarlas sin mucha dificultad.
Sin embargo al intentar complejizar las consignas orales, introduciendo dos acciones diferentes (colorea/pon pegatina + objetos) o pidiendo consignas del tipo colorea de azul el árbol, los niños precisaban bastante apoyo para poderlas realizar.
Es por ello que empezamos a apoyar la consigna oral con un apoyo visual de lo que estamos pidiendo y los peques comenzaron a realizarlas con menor apoyo.


Pinta de rojo el árbol
Pon la pegatina verde en el sol
Y hasta aquí la entrada de hoy. Esperamos que os sirvan los ejemplos de actividades que hemos mostrado.  Sobre todo,  queremos dar  pie a un momento de reflexión  sobre lo que nuestros niños, no orales o con lenguaje limitado,  son capaces de hacer si nosotros nos estrujamos el cerebro un poco y les presentamos los materiales de forma super visual.
Os aseguramos que os sorprenderán gratamente.


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